segunda-feira, 26 de janeiro de 2015

El simple señalamiento*

Una de las situaciones más aberrantes en la práctica del derecho es la ejecución de una orden de  detención preventiva, cuando, no habiendo pruebas contundentes para que proceda, igual es ordenada. Por eso, cuando alguien tiene el poder de decidir sobre la libertad de alguna persona, debería hacerlo con un conocimiento general de evaluación de pruebas y sobre todo, entendiendo que privar a una persona de su libertad aunque fuese una sola noche, puede poner en peligro su vida, su reputación, su integridad, es decir, al tomar la decisión de ordenar una detención preventiva ninguna autoridad judicial o de policía puede seguir un patrón autómata.

Los juzgados nocturnos, autoridad de policia reconocida por el Código administrativo, tienen la potestad de ordenar detenciones preventivas y así la aplican cada vez que llega una persona quejándose de violencia intrafamiliar, malos tratos, o simplemente, diciéndole al o a la juez(a) que siente que su vida está en peligro. Imagínese usted, teniendo una discusión con su pareja, llega la policía, los aprehende y los lleva al juzgado nocturno, después de varias horas de esperar la audiencia, cualquiera de las partes dice que estaba discutiendo un determinado asunto con su pareja. Resultado inalterable: el juez o la jueza ordena la detención preventiva de la pareja por veinticuatro horas.

Sucede. Más a menudo de lo que se pueda imaginar. El juez o la jueza nocturna ordenan esta medida, según su entendimiento de la aplicación de la ley, para prevenir cualquier situación de peligro. Cuando hay boletas de alejamiento y medidas similares de por medio, una persona, con el simple señalamiento y testimonio, puede incriminar a otra (sucede bastante cuando ambas personas son pareja) y hacerla acreedora a pasar una noche en una subestación de policía, y como si esto no bastase, para que al día siguiente sea remitida a la Fiscalía de Familia en turno.

Este país está orgánicamente descontrolado. Lo que está sucediendo en casos de alto perfil con las detenciones preventivas en investigaciones de delitos que no  admiten este tipo de medidas o en investigaciones sin sustento para decretarlas  (las detenciones) es un detalle comparado a las arbitrariedades que día a día se comenten en la justicia de policía, hay juzgados nocturnos dejando presos a trabajadores y a personas de bien bajo estos argumentos absurdos. Esta noche uno más pasará en vela en la celda de una estación de policía por esta causa. Ya veremos qué será de las corregidurias nocturnas con que sueña el  burgomaestre capitalino.    
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*Artículo de opinión publicado en el diario Panamá América, 24/1/2015.  

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